DIABETES Y EJERCICIO

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tactespa | 30 30UTC June 30UTC 2019 | no comments

El ejercicio físico es muy importante para combatir la diabetes.

La actividad física ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre, reduce el sobrepeso, el colesterol y nos aporta una mayor calidad de vida.

Por lo tanto las personas que sufren de diabetes, salvo los casos más extremos, no tienen porqué dejar de practicar ejercicio físico.

La diabetes, al igual que otros tipos de enfermedades, requiere de un control y unas pautas a seguir. Pero a diferencia de otras muchas enfermedades, en este caso, el ejercicio físico puede resultar muy beneficioso para combatirla.

El entrenamiento siempre debería de estar controlado por un especialista. En personas diabéticas el control del entrenamiento es de vital importancia. Sobre todo se debe de establecer un exhaustivo control antes de seguir un plan de entrenamiento sobre factores como el índice glicémico, el índice de masa corporal y la dieta.

Las personas diabéticas, pueden realizar ejercicio físico a diario. Ejercicios aeróbicos que involucren la participación de grandes grupos musculares, con demanda de oxígeno mantenida en el tiempo a intensidad ligera o moderada. Así ejercicios como caminar, correr, nadar, ciclismo, senderismo, etc se pueden realizar sin ningún tipo de problema por personas diabéticas. Es más se deben de realizar a diario para así poder controlar mucho mejor su enfermedad, ya que el ejercicio físico regular les ayudará a establecer un mayor control metabólico, reduciendo los niveles de hemoglobina glucosilada.

Simplemente estas personas deben de valorarse su glucemia antes de practicar ejercicio.

En caso de personas que practiquen deportes que requieran de una intensidad más alta, se deberá de controlar aún más la ingesta de hidratos durante la realización de la actividad física. Por ejemplo en aquellos deportes que requieran una actividad intensa superior a 45 minutos se debería de ingerir 15 gramos de hidratos de carbono cada 30 minutos.

Lo más importante como hemos mencionado anteriormente es controlar la glucemia antes de comenzar el ejercicio físico. Para así poder establecer un correcto patrón de alimentación a seguir.

En actividades de intensidad baja o moderada cuando la glucemia esté por debajo, igual o ligeramente superior a 100 mg/dl se deberá de aportar una suplementación de entre 15 y 20 gramos de hidratos de carbono. Procedentes por ejemplo de fruta, pan, galletas, o bien a través de algún tipo de suplemento dietético.

En actividades que vayan a requerir un esfuerzo intenso, si la glucemia antes de comenzar está por debajo, igual o ligeramente superior a 100 mg/dl, la ingesta de hidratos de carbono antes de comenzar deberá de ser de entre 45-50 gramos.

Hay que tener muy en cuenta, que si la glucosa antes de comenzar la práctica deportiva está por encima de 250 mg/dl se debería de posponer la práctica y comprobar la cetona. Ya que la realización de ejercicio físico aumentará los cuerpos cetónicos, pudiendo provocar un aumento de la glucemia.

Una vez se tengan claros estos parámetros, y siguiendo siempre los consejos de un especialista, nosotros animamos desde aquí a las personas diabéticas a que practiquen ejercicio físico. Si ya practicaban antes de serles diagnosticada la enfermedad algún tipo de práctica deportiva, deberían de seguir practicándola sin ningún problema. Simplemente deberán de llevar un mayor control sobre su alimentación e índice glicémico. Y en aquellas personas que sean sedentarias y se les haya diagnosticado esta enfermedad, es un buen momento para empezar a realizar ejercicio físico que les ayude a combatir la enfermedad.