EPICONDILITIS O CODO DE TENISTA

Home / LESIONES / EPICONDILITIS O CODO DE TENISTA
tactespa | 10 10UTC June 10UTC 2019 | no comments

La epicondilitis, más conocida coloquialmente como “codo de tenista”, es la inflamación de los tendones que unen la musculatura del antebrazo y de la mano con el codo.

Concretamente con el epicóndilo, en la cara externa (lateral) del codo.

La lesión se produce en la inserción del tendón con el codo, produciendo una degeneración de la unión del tendón con el hueso, debilitando la zona y creando una mayor tensión en esa área. Lo que produce dolor a la hora de realizar ciertos movimientos o de levantar peso.

Aunque coloquialmente es conocida como “codo de tenista”, por la forma en la que afecta el golpe de revés a una mano en el tenis sobre el codo, solo un 8% de las personas afectadas por esta lesión, practican este deporte.

Suele afectar al grupo de personas en edades comprendidas entre los 35 y los 50 años. Personas cuya actividad laboral, provoca movimientos repetitivos que afectan a esta zona del brazo. Trabajos como, oficinistas, trabajos de limpieza, camareros, albañiles, panaderos, etc, son algunos de los trabajos que pueden provocarla.

CAUSAS

La epicondilitis puede tener su origen en 3 causas principales:

  1. ORIGEN TRAUMÁTICO: Se produce cuando hay un golpe directo sobre la articulación del codo, que provoca una inflamación en el tendón.
  2. ORIGEN LABORAL: Cuando la actividad laboral provoca movimientos repetitivos y/o intensos que llegan a inflamar el tendón. Aquí el dolor normalmente suele cesar con el reposo.
  3. ORIGEN CERVICAL: se produce por la compresión de la raíz nerviosa en el cuello. Suele producir un dolor más intenso, que en muchos casos no cede con el reposo. Este dolor acaba irradiando por todo el brazo, hasta el hombro y el cuello.

 

SÍNTOMAS

El principal síntoma que causa esta lesión es dolor en la cara externa del codo. Este dolor se puede producir a la palpación o en actividades que impliquen una tensión sobre el tendón. Como por ejemplo levantar peso, escurrir una bayeta, etc.

El dolor suele comenzar en el codo y acaba irradiando por todo el antebrazo hasta llegar a la mano. En las causas de origen cervical, también suele producir hormigueo en la mano e incluso adormecimiento de los dedos.

TRATAMIENTO

El mejor tratamiento como siempre solemos decir en nuestros artículos, es un diagnóstico temprano de la lesión. Ya que en muchos casos, el dolor suele persistir entre seis meses y un año, por no diagnosticar y tratar a tiempo la lesión.

El tratamiento conservador en esta lesión suele ser el siguiente:

  1. CRIOTERAPIA (hielo), 3-4 veces al día durante 10-15 minutos.
  2. Toma de antiinflamatorios no eteroideos (AINES), como ibuprofeno, naproxeno, etc. (Esto debería de ser siempre bajo prescripción médica).
  3. Tratamiento osteopático o de fisioterapia, para reducir las molestias y rehabilitar a base de masajes profundos, técnicas no invasivas, estiramientos de la musculatura extensora del antebrazo, mano y muñeca, vendajes funcionales y utilización de medidas ortésicas como brazaletes de descarga, mejora de la higiene postural, etc.

 

Otro tipo de medidas semi-invasivas como la infiltración de corticoides y analgésicos locales o el uso de ondas de choque, por parte del médico especializado, suelen ser de gran ayuda junto con el tratamiento conservador para la recuperación total de la lesión.

También hoy en día el tratamiento con plasma sanguíneo de la misma persona sobre los tendones dañados, está ofreciendo muy buenos resultados junto con el tratamiento conservador.

Aunque el 95% de las personas afectadas suelen recuperarse con el tratamiento conservador, en los casos en los que no puede ser así, es cuando se utiliza la cirugía como remedio para recuperarse de la lesión.