INTOLERANCIA A LA LACTOSA

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tactespa | 25 25UTC November 25UTC 2019 | no comments

¿Sabías que más del 60% de la población mundial, es intolerante a la lactosa?

Por este motivo, la intolerancia a la lactosa se ha convertido en un tema de gran interés para muchas personas, ya que cada día son más las que sufren de este problema y a más temprana edad.

¿QUÉ ES LA LACTOSA?

La lactosa, es un azúcar de origen natural que se encuentra en la leche y en mayor o menor cantidad en sus derivados. También se debe de tener en cuenta que hay otros tipos de alimentos a los que se les puede añadir lactosa como pueden ser: la bollería, los pasteles, los helados, las cremas de verduras y sopas, los alimentos precocinados, las salsas y lo chocolates.

La enzima que descompone y digiere la lactosa en el intestino delgado es la LACTASA. Esta enzima, lo que hace es hidrolizar la lactosa en agua y azúcares. Concretamente en glucosa y galactosa para absorberlos y pasarlos al torrente sanguíneo. Evitando de esta manera que la lactosa llegue al colon.

¿PORQUÉ SE PRODUCE LA INTOLERANCIA A LA LACTOSA?

Hasta no hace mucho tiempo, se creía que la intolerancia a la lactosa era un tema básicamente genético. Hoy en día y debido al considerable aumento de la población que padece este tipo de problema, ha provocado a su vez un considerable aumento en las investigaciones científicas. Llegándose a descubrir, que no solo este es un factor determinante en este problema, sino que hay varios factores claves que llevan a las personas a padecer esta intolerancia. Los dos principales factores que la comunidad científica presenta como claves a parte del factor genético para este tipo de intolerancia, son:

  1. La latitud del lugar donde se viva: aquellas personas que viven en latitudes altas con muy pocas horas de exposición a los rayos solares, tienen los niveles de vitamina D muy bajos, lo que les hace tener problemas de salud relacionados con la lactosa. Aumentados de manera especial si la consumen en exceso.
  2. La microbiota intestinal: es aquí donde se fabrica la enzima lactasa que hemos comentado anteriormente. Si hay un desequilibrio de esta enzima en el intestino delgado, se va a ver alterado el proceso de absorción de la lactosa. Provocando que esta pueda llegar intacta al colon y fermente con las bacterias. Esto va a provocar un medio ácido que va a fabricar gases en exceso y de manera automática problemas digestivos y ganas de ir al baño con rapidez.

 

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS MÁS FRECUENTES DE LA INTOLERANCIA A LA LACTOSA?

Los síntomas que se pueden considerar más frecuentes de este tipo de intolerancia son:

  1. Gases e hinchazón abdominal.
  2. Diarreas o heces muy pastosas.
  3. Estreñimiento (esto es debido al gas metano que se produce al fermentar la lactosa).
  4. Nauseas.
  5. Vómitos.
  6. Dolor abdominal.
  7. Sonidos intestinales.

 

¿CÓMO SE PUEDE SOLUCIONAR ESTA INTOLERANCIA?

La manera en la que muchas personas combaten esta intolerancia, es dejar de consumir productos que contengan lactosa. Pero aún así cada vez hay más personas con esta intolerancia y los consiguientes problemas digestivos. Lo que viene a indicar que esta igual no es la mejor solución. A nuestro modo de entender, será mucho mejor solución, intentar revertir la situación. Es decir, ayudar al cuerpo que sea capaz de volver a asimilar la lactosa.

Esto se puede conseguir mejorando la diversidad y la composición bacteriana del intestino. A través de una correcta suplementación con probióticos y prebióticos que nos lleven a un aumento de las bacterias productoras de la enzima lactasa.

Una correcta dieta que contenga todas las semanas alimentos como las lentejas, los garbanzos, los guisantes, el brócoli, la cebolla, la remolacha y de manera diaria el yogur. Todos ellos aumentan las bacterias productoras de la enzima lactasa en el intestino.

Así como si es necesario también, una correcta suplementación de la enzima lactasa con las comidas, que nos ayude a mejorar la tolerancia. Aunque esta se debería de ir eliminando poco a poco hasta conseguir que sea el propio cuerpo el que vuelva a controlar la asimilación de la lactosa. Esto se conseguirá retirando lentamente la suplementación de la enzima, con la introducción de manera progresiva de alimentos con lactosa, para que el intestino los vaya asimilando poco a poco con la ayuda también de los probióticos y prebióticos mencionados antes.

Todo esto debe de llevarse siempre a cabo por un profesional médico especialista, que determine la falta de microorganismos en el intestino, a través de un estudio de heces que valore correctamente al microbiota y un estudio de intolerancia de la lactosa. Así como un minucioso control de la dieta. Llegando a la conclusión de que tipo de suplementación será la más correcta.