OVARIOS POLIQUÍSTICOS

Home / SALUD Y BIENESTAR / OVARIOS POLIQUÍSTICOS
tactespa | 23 23UTC December 23UTC 2019 | no comments

El SOP ocurre cuando los ovarios o glándulas suprarrenales femeninas, producen más hormonas masculinas de lo normal.

Es un desorden que se calcula afecta entre un 6% y un 10% de la población de mujeres.

Hasta hace apenas unos años, no era mucho lo que se conocía acerca de este desarreglo hormonal. Muchas mujeres no encontraban ningún tipo de respuesta a ciertos síntomas que experimentaban. Síntomas relacionados con alteraciones metabólicas, como por ejemplo: aumento repentino de peso (especialmente en la parte superior del tronco), exceso de vello en el cuerpo (cara, brazos, piernas, etc.), acné, depresión y cambios de ánimo, calvicie e infertilidad.

Si bien hoy en día aún no es posible identificar a ciencia cierta el origen de este desarreglo hormonal, ya que hay un 30%-40% de casos en los que se conoce la existencia de un factor hereditario de madres de pacientes que también lo padecieron. Lo que sí que se ha comprendido, es que es un desorden endocrino, ya entre el 60% y 90% de las mujeres afectas hay un aumento en la resistencia a la insulina, llevando las alteraciones metabólicas que se manifiestan, como un aumento de peso y adiposidad. Por lo que el tratamiento nutricional puede ser clave en la resolución de muchos de los síntomas.

Uno de los principales problemas con los que se encuentran los especialistas a la hora de diagnosticar y tratar el Síndrome de los ovarios poliquísticos (SOP), es que no todas las mujeres presentan los mismos síntomas y con la misma severidad. Este es un síndrome metabólico que no afecta solamente al ovario. Por lo que el especialista debe de conocer bien la historia clínica de la paciente, realizar una exploración buscando los signos del SOP, un estudio hormonal y una ecografía de ovarios para poder llegar así a un mejor diagnóstico.

Los principales síntomas pueden ser varios. Los vamos a dividir en reproductivos, nutricionales, emocionales y dermatológicos.

REPRODUCTIVOS

  • Ciclos menstruales irregulares.
  • Sangrados vaginales anormales.
  • Infertilidad.

 

NUTRICIONALES

  • Aumento de peso rápido y repentino, especialmente en la parte superior del tronco.
  • Resistencia a la insulina, diabetes.
  • Hiperlipidemia (exceso de grasas en sangre)

 

EMOCIONALES

  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Cambios fuertes del estado de ánimo.

 

DERMATOLÓGICOS

  • Exceso de vello corporal.
  • Problemas de la piel (acné).
  • Alergias.
  • Calvicie androgénica (provocada por la acción de las hormonas maculinas).

 

A la hora de realizar el tratamiento a las pacientes que sufren de SOP, se busca resolver los distintos problemas que este pueda ocasionar. Aquí en este artículo nos vamos a centrar solamente en el tratamiento nutricional que es el campo en el que nos desenvolvemos en nuestro centro.

Entre el 60%-90% de las mujeres que padecen SOP, se conoce que padecen de resistencia a la insulina. Recordad que la insulina es la hormona encargada de transportar el azúcar en sangre hacia las células, donde se utiliza como energía.

La resistencia a la insulina, se da cuando cantidades normales de esta hormona, no son suficientes para lograr el transporte de azúcar hacia el interior de las células. Entonces estas se vuelven perezosas y no responden al estímulo hormonal. A consecuencia de esto se debe de aumentar los niveles de insulina en el cuerpo, lo que nos lleva a:

  1. Acumulación de exceso de calorías en forma de grasa, especialmente en la región abdominal.
  2. Aumento de triglicéridos en sangre.
  3. Mayor ansiedad y alteraciones en el estado de ánimo.
  4. Puede experimentar constante sensación de hambre y necesidad de carbohidratos.
  5. Se puede llegar a desarrollar diabetes del tipo 2.

 

Está demostrado que las mujeres que presentan resistencia a la insulina, el control de niveles de insulina a través de la alimentación y/o medicamentos, incluso sin una pérdida de peso consecuente, puede ayudar a restaurar la función ovulatoria, la ciclicidad menstrual y los niveles de fertilidad. Así como el estado de ánimo, ayudando a controlar la ansiedad y la depresión.

Las pautas más importantes que se deben de seguir en la alimentación para controlar los niveles de insulina son:

  1. Mantener horarios regulares de comida. (No es recomendable pasar más de 4 horas sin comer, ya que favoreceremos la descompensación de los niveles de azúcar en sangre y por lo tanto también los de insulina).
  2. Consumo adecuado de proteína baja en grasa. (La proteína baja en grasa, va a ayudaros a sentiros más saciadas, controlando así mejor el apetito. Alimentos con proteína baja en grasa, son: pollo y pavo sin piel, atún, mariscos, leche descremada y derivados).
  3. Consumo de alimentos de baja carga glicémica. (Para no complicaros en exceso la vida, os aconsejamos seguir esta regla básica. Siempre que sea posible reemplazar las harinas refinadas y alimentos altos en azúcar por harinas integrales leguminosas y vegetales no harinosos).
  4. El consumo de ácidos grasos omega-3. (Mejoran la absorción de la glucosa por parte del músculo y del glucógeno en el hígado, mejorando la sensibilidad a la insulina).

 

Aunque lo ideal sería visitar a un especialista en nutrición, y además a un buen entrenador personal, que os prepararan una dieta totalmente individualizada para controlar correctamente los niveles de azúcar en sangre, acompañado de un correcto plan de trabajo físico en arreglo a vuestras posibilidades, que os ayude a bajar de peso y evitar así los estancamientos o la recuperación rápida de peso que se producen en dietas que no van acompañadas de un plan de trabajo físico controlado y adecuado a cada persona.

Existen evidencias científicas positivas respecto al SOP, obesidad y resistencia a la insulina en mujeres que practican entre 6 y 8 horas de actividad física semanal.

También es muy importante el descanso nocturno de 7-8 horas, ya que la falta de sueño va a provocar niveles de cortisol y glucosa altos.

Recordad que todos somos los responsables de nuestra salud.