P.H SANGUÍNEO

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tactespa | 09 09UTC August 09UTC 2019 | no comments

En este artículo os queremos hablar sobre un tema muy importante como es el grado de acidez o alcalinidad de la sangre.

Es muy importante que seamos capaces de que nuestro cuerpo mantenga un correcto equilibrio entre el grado de acidez y alcalinidad de nuestra sangre; y esto básicamente lo podemos conseguir a través de la alimentación. Verdaderamente somos lo que comemos, por lo tanto debemos de vigilar mucho los alimentos que introducimos en nuestro cuerpo ya que de ellos va a depender en gran medida nuestro estado de salud a lo largo de nuestra vida.

Para saber si nuestro cuerpo está ácido o alcalino, debemos de conocer el PH de la sangre.

Las siglas PH significan “potencial de hidrógeno” y son una unidad que se utiliza para medir el grado de acidez o alcalinidad de un líquido. Son la cantidad de iones de hidrógeno en una solución. A más iones de hidrógeno el Ph indica acidez y a menos iones de hidrógeno el Ph indica alcalinidad.

En el organismo humano el valor del Ph debe de ser de 7,4. Por debajo de este valor se considera un estado de acidosis que empieza a provocar trastornos en el desarrollo de nuestra vida celular. Generalmente una persona con un organismo en estado de acidosis puede presentar trastornos como: molestias a nivel muscular (tensión muscular, dolor muscular), dolor de espalda baja, dolor de cabeza, tensión en el cuello y hombros, artritis y osteoporosis, depresión, fatiga, irritabilidad. Todo esto viene producido por una pérdida de minerales tanto a nivel óseo como muscular que el cuerpo utiliza para equilibrar el grado de acidez al que se ve sometido.

Debemos de saber que todas las funciones metabólicas que se llevan a cabo en el interior de nuestro organismo producen acidez. Si nosotros además, llevamos una dieta poco equilibrada rica en grandes cantidades de carne, embutidos, granos, leche pasteurizada, grasas, azúcar y exceso de proteínas en general el cuerpo se volverá aún más ácido y tendrá tendencia a enfermar.

La ingestión de alimentos juega un papel primordial en el balance ácido-alcalino del cuerpo. Si el cuerpo no puede compensar una dieta desequilibrada, el ambiente interno bajará su capacidad óptima y se logrará una condición en la cual las células no puedan vivir.

No podemos pensar en una dieta seriamente equilibrada sin considerar sus efectos sobre el balance del PH en el organismo. El organismo está generando continuamente desperdicios ácidos del metabolismo que deben de ser excretados o neutralizados de alguna manera para que la vida sea posible. El cuerpo va a luchar para mantener el equilibrio del PH y lo va a hacer obteniendo básicamente minerales, que si nosotros no se los aportamos a través de la dieta, el cuerpo los obtendrá básicamente de nuestros huesos, que son un almacén importante de minerales, con los consecuentes problemas que esto nos va a producir, artritis, artrosis, dolor, etc, etc.

¿Qué dieta debemos de seguir para un correcto equilibrio ácido-alcalino en nuestro cuerpo?

Aquí nos encontramos en un terreno delicado en el que cada uno según sus creencias y formas de pensar puede tener una opinión u otra. Hay gente que considera que una dieta vegetariana es la mejor para establecer un buen equilibrio, nosotros en TACTE desde un punto de vista respetuoso hacia todo el mundo, nos basamos en el principio del equilibrio para un correcto funcionamiento del organismo. Esto quiere decir, que aconsejamos una dieta que debe ser rica en verduras, legumbres y frutas, pero que no tiene porque no contener carne, pescado, leche o huevos. Así como muy de vez en cuando podemos permitirnos algún “capricho extra” y tomar alguna comida que exceda en azúcar o grasas saturadas, aunque insistimos que muy de vez en cuando, simplemente para darnos un gusto tanto a nivel de paladar como a nivel psicológico.

Debemos de respetar un equilibrio entre alimentos ácidos y alcalinos, y establecerlo en un 70%-30% para un correcto funcionamiento del organismo.

Por lo tanto os aconsejamos una dieta que contenga un 70% de productos alcalinos como las verduras, frutas y las legumbres y un 30% de alimentos ácidos, como la carne, el pescado, la leche, los huevos, en busca de una base que nos conceda un equilibrio que nos permita mantener el PH en 7,4. Sin forzar nuestro organismo a desmineralizarse con los consiguientes problemas que esto nos conlleva.